Horror, barbarie, espanto, vandalismo, frustración y muchos más calificativos se podrán aplicar al atentado del viernes pasado en Paris. Lo que no ha supuesto en absoluto para mi es sorpresa, y es que sólo hay que ser un poco observador del comportamiento humano o haber leido algún libro de historia para ver que estss actuaciones deleznables se repiten a lo largo de la historia una y otra vez.
Incluso, haciendo un ejercicio de bondad para no extender la condición de animal bárbaro a toda la humanidad y pensando que los vándalos son unos elementos aislado, no puedo concederle al homo "sapiens" el más mínimo optimismo en su comportamiento. Es más, a medida que pasa el tiempo mi convencimiento es mayor, los horrores no cejan: 11 de septiembre de 2001, 11 de marzo de 2004, 7 de julio 2005, 13 de noviembre de 2015, esto por poner ejemplos de los últimos golpes en occidente; además, como el homo sigue siendo un lobo allá donde se encuentre, las masacres se repiten a lo largo del globo. Donde hay humanidad, hay violencia; y donde hay violencia hay sufrimiento y muerte.
¿Podemos hacer algo al menos para protegernos?, difícil cuestión y más aún en España donde el sentido patrio no existe y cualquier desgracia rápidamente se utiliza para hacer política barata de poca monta. Hace falta una reflexión profunda por parte de los políticos, a ver si se enteran de una vez que calentar una silla debe ser algo que esté por detrás del beneficio común.
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