El Partido Popular lanzó una idéa muy clara durante la campaña electoral que le ha llevado al Gobierno de España sobre los empresarios y emprendedores.
Dado que la única forma conocida de crear empleo son las empresas (salvo el empleo público, pero éste también genera gasto y no está el horno para bollos), consideraba prioritario la ayuda a esos individuos raros, que como Bin Laden todo el mundo habla de ellos pero no salen en los medios de comunicación ni se sabe muy bien donde están: Los emprendedores.
Se ha hablado de la "creación de emprendedores" cuestión esta difícil, pues si bien existen en España las mejores escuelas de negocios del mundo, éstas (las buenas) no son accesibles para todos y las mediocres mejor cerrarlas porque no sirven para nada.
También se ha hablado interminablemente del acceso al crédito, verdadera horca de las empresas pequeñas. Totalmente cierto, pero me temo que sólo se puede actuar de forma indirecta en este punto ya que está por medio la todopoderosa banca,la cual es necesaria le pese a quien le pese en cualquier sistema financiero sólido. El acceso al crédito y la financiación forman parte intrínseca de la gestión de la empresa y es uno de los aspectos del que el buen empresario se debe ocupar y resolver.
Pero hay una cuestión crucial en la creación de empresas y en la facilidad para que actúen los emprendedores de la que también se ha hablado aunque sin propuestas concretas, en este caso no es una cuestión intríseca de las empresas sino externa, y sobre la cual sí que es posible actuar de forma fulminante para facilitar la vida de las empresas. Me refiero a la burocracia (también llamada burrocracia). Son interminables los numerosos trámites que hay que resolver ante las distintas administraciones. Municipales, autonómicas, centrales y ante el Ministerio de turno. Es tal la cantidad de reglamentos, leyes y Reales Decretos que el emprendedor se ve ahogado en ese mar administrativo gastando tiempo y más tiempo; y dinero y más dinero que redunda en una pérdida de competitividad absoluta de las empresas españolas especialmente en determinadas Comunidades Autónomas.
Esta burocracia SÍ ES RESPONSABILIDAD POLÍTICA, aunque hay que ser muy valiente para acabar con ella por la cantidad de intereses en juego.
Desmontar el sistema burocrático sería la mayor ayuda que las empresas, sobre todo pequeñas, podrían recibir en estos tiempos.
El Ocio y los Negocios, dos cuestiones que me interesan y a las que les doy vueltas continuamente y algunas cosillas más. Espero que este blog no lo lea mucha gente y no decir muchos disparates.
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jueves, 22 de marzo de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
POLÍTICAS COMERCIALES. NUEVOS CLIENTES
Las compañías de teléfonos ofrecen el oro y el moro a los nuevo clientes, los bancos también ofrecen mejoras de sus condiciones habituales a los clientes que aporten nuevos saldos a sus cuentas, domicilien nóminas o recibos esenciales como la luz y el teléfono.
Supongo que el beneficio comercial estará perfectamente estudiado y esas políticas supondrán inexorablemente un beneficio para las empresas ofertantes, pero aún convencido de ésto cada vez que me entero de una oferta de este tipo pienso en el cliente fiel, el permanente, ésos que son el motor de los ingresos de las empresas y que aguantan años pagando facturas religiosamente sin rechistar.
Inmediatamente siento desden cada vez que una compañía de la que soy cliente habitual ofrece condiciones más ventajosas de las que yo disfruto para esos clientes noveles y por contra sería incapaz de aplicar semejante política comercial con mis clientes.
Desde mi punto de vista, estas actuaciones se producen como consecuencia de la visión "cortoplacista" y de resultados inmediatos que buscan la mayoría de las empresas actualmente. La obtención masiva de clientes proporcionará unos crecimientos de ingresos muy rápida lo cual justificará las medidas tomadas y se plantearán más medidas comercialmente agresivas para mantener el nivel de crecimiento en espiral. Ante este panorama, la fidelización del cliente decrece por dos motivos: primero, que los clientes captados con este tipo de políticas son los que están dispuestos a cambiar de compañías proveedoras con facilidad, y esa misma facilidad que tienen para entrar, la tienen para salir. Y segundo, el rechazo que en los clientes tradicionales produce este agravio comparativo.
Algunas compañías, sobre todo del sector de la distribución, reaccionaron hace tiempo a esto lanzando las campañas de "Siempre el Mejor Precio" pero hay sectores a los que parece que les da igual. Los que me vienen siempre a la cabeza son los bancos y compañías telefónicas. Curioso el fenómeno por lo descarado, que en éstas últimas se produce cuando se solicita la baja de una línea de teléfono, en ese momento y sin rubor cambian las condiciones comerciales con dicho usuario pasando a beneficiarse de las ventajas de los advenedizos. ¡¡El mundo al revés!!
sábado, 10 de marzo de 2012
CREACIÓN DEL UNIVERSO, MORAL Y CREENCIAS.
La investigación de la formación del Universo y las leyes que lo rigen va más allá del propio funcionamiento del mismo y entronca con las propias convicciones éticas y morales.
¿Qué que tiene que ver una cosa con otra?, pues esto está en la pregunta final que cualquier ideología religiosa se hace y que según su respuesta justifica doctrinas.
Un universo creado, apoya unas creencias basadas en una jerarquía desde un creador hacia el observador - el que existe, el que piensa según el «cogito ergo sum» Cartesiano - y este observador-pensador debe obediencia y conducta al creador; o sea al amparo de un planteamiento creacionista surgen las diferentes doctrinas morales y se sustenta la ética. Los que hemos nacido y nos hemos criado sin cuestionar esta hipótesis inicial nos encontramos a gusto, seguros y estables con nuestras creencias.
La hipótesis que plantean Stephen Hawking / Leonard Mlodinow en su libro El Gran Diseño no desplaza la pregunta de la creación en el tiempo sino que intenta dar una respuesta diferente. Afirma no sólo la más que probable existencia de otros universos (infinitos universos) sino que plantea la hipótesis de la creación espontánea de un universo desde el vacío. Nunca había leído una cosa tan revolucionaria en la historia de la ciencia o de la filosofía. Esta orfandad creadora que posibilita esta teoria, cuestiona ipso facto cualquier religión, doctrina o moral. Nos priva de referente sobre el cual crear un sistema de valores. ¿Si estamos aquí por casualidad y desapareceremos en cualquier momento sin más?, ¿cómo vamos a poder evaluar lo que está bien o lo que está mal?, ¿por qué tendría más valor la razón que el instinto si la razón es una casualidad evolutiva sin más? o ¿quizás sea la propia razón y el conocimiento ese motor necesario que necesita el hombre para vivir?
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